domingo, 10 de febrero de 2019

Tripanosomiasis humana africana

Hoy os hablaré de la tripanosomiasis humana africana también conocida como enfermedad del sueño. Es producida por parásitos protozoarios hemáticos del género Trypanosoma. Estos parásitos se transmiten al humano a través de la picadura de la mosca tse-tse.


Hay dos formas de tripanosomiasis humana africana (HAT) en función del parásito causante: 

-Trypanosoma brucei gambiense (TBG): se encuentra principalmente en países de África Central y Occidental. Esta forma representa en la actualidad más del 97% de los casos notificados de enfermedad del sueño y causa una infección crónica. Una persona puede estar infectada por meses o incluso años sin presentar manifestaciones clínicas importantes. Cuando se manifiestan los síntomas, la enfermedad suele estar en una etapa muy avanzada afectando al SNC.

-Trypanosoma brucei rhodesiense (TBR): se encuentra principalmente en países de África Oriental. Representa un 3% de los casos notificados. Éste, a diferencia de TBG, provoca una infección aguda, cuyos síntomas se manifiestan muy pronto (semanas o pocos meses de la picadura). 


Hay más diferencias entre ambos, os las dejo en la imagen anterior para no alargarlo mucho. 

-Epidemiología: La enfermedad del sueño amenaza a 65 millones de personas en 36 países del África subsahariana. Muchas de las poblaciones afectadas viven en zonas remotas con poco acceso a servicios de salud adecuados, lo que obstaculiza la vigilancia y por lo tanto el diagnóstico y tratamiento de los casos. Además, los desplazamientos de poblaciones, la guerra y la pobreza son factores importantes que facilitan la transmisión.
Desde 1999, que se notificaron 45000 casos, hasta 2016, que se notificaron 2200, el número de casos ha ido disminuyendo paulatinamente gracias a los esfuerzos coordinados de la OMS y los programas nacionales para lucha contra esta enfermedad.
En los últimos 10 años, más de un 70% de los casos notificados ocurrieron en la República Democrática del Congo. La República Democrática del Congo es el único país que notifica actualmente más de 1000 casos anuales, concentrando en 2015 el 80% de los casos.




-Ciclo biológico: El ciclo comienza cuando el vector (mosca del género Glossina) inocula a través de la picadura los tripomastigotes metacíclicos que es la forma infectante. Éstos se transforman en tripomastigotes que se dividen y se diseminan por vía sanguínea. Cuando el vector vuelve a picar, se lleva consigo los tripomastigotes, los cuales se convierten en tripomastigotes procíclicos en el intestino medio de la mosca. Despúes, migran a las glándulas salivales y ahí se convierten en epimastigotes. Poco después, se transforman en tripomastigotes metacíclicos los cuales pueden volver a comenzar el ciclo. 



 -Manifestaciones clínicas: Para ambos parásitos, morfológicamente indistinguibles, son prácticamente iguales, con la diferencia del tiempo con que aparecen los síntomas. Son las siguientes:

       1) Fase temprana o hemolinfática: Los primeros síntomas de la infección incluyen dolor de cabeza intermitente, fiebre, malestar y artralgia. Estos síntomas pueden corresponder con olas sucesivas de parasitemia y producción de anticuerpos, ya que el parásito cambia constantemente sus proteínas de superficie, haciendo imposible la producción de una inmunidad específica. Se puede observar hepatomegalia y, en particular, esplenomegalia, y también puede haber linfadenopatía generalizada. Otros síntomas inespecíficos pueden estar presentes incluyendo prurito, erupción cutánea, pérdida de peso e hinchazón facial. En el lugar de inoculación aparece un chancro tripanosómico caracterizado por ser una lesión roja bien circunscrita, gomosa, dolorosa, endurecida, de 2 a 5 cm de diámetro que se resuelve espontáneamente.
Como consecuencia de la invasión linfática, aparecen unas adenopatías cervicales posteriores que son patognomónicas y que se conoce como signo de Winterbottom.

Signo de Winterbottom 


       2) Fase tardía: Esta fase comienza cuando el parásito atraviesa la barrera hematoencefálica y llega al SNC. Los síntomas incluyen dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, dificultad para completar operaciones complejas (tareas de 2 o 3 etapas), cambios de personalidad, psicosis, trastornos sensoriales, temblor y ataxia. La alteración del ciclo circadiano de sueño/vigilia que conduce a la somnolencia diurna se desarrolla con frecuencia. Pueden ocurrir convulsiones,especialmente en niños. El deterioro continúa gradualmente hasta que el paciente se encuentra en estado de estupor o comatoso. Es típico el signo de la llave, o signo de Kerandel que supone que el enfermo no puede abrir una cerradura por el dolor que le supone doblar la muñeca. Finalmente, el paciente acaba muriendo.

-Diagnóstico: se realiza en tres fases: 
        
       1) Test de aglutinación en tarjeta (CATT), es el único método de screening disponible a día de hoy, para el diagnóstico serológico de esta enfermedad. Ya que la visualización del parásito en sangre, fluido linfático o en el cerebroespinal por microscopía sólo detecta entre el 30 y el 70% de los casos. 


       2) Si el CATT es positivo se realiza una exploración física en busca de adenopatías en el triángulo cervical posterior, en el caso de encontrarlas se prodecerá a su punción, para realizar un examen microscópico con tinción de Giemsa. 
       3) Estudio del líquido cefalorraquídeo obtenido por punción lumbar. 

-Tratamiento: el tipo de tratamiento que se administra depende de la etapa de la enfermedad. Los medicamentos que se usan en la primera etapa tienen poca toxicidad y se administran fácilmente. Cuanto más pronto se identifica la enfermedad, mejores son las probabilidades de curación. Son 4 los medicamentos. 
En fase temprana se utilizan 2: pentamidina y suramina. Pentamidina se usa para el tratamiento en la primera etapa de la infección por TBG. A pesar de que causa unos efectos indeseables de cierta consideración, en general es bien tolerada. 
Suramina se usa para el tratamiento en la primera etapa de la infección por TBR. Provoca ciertos efectos indeseables en las vías urinarias, así como reacciones alérgicas. 

En fase tardía también son 2: melarsoprol y eflornitina. Melarsoprol se usa contra las dos formas de la infección. Es un derivado del arsénico y produce muchos efectos colaterales indeseables; el peor es la encefalopatía reactiva que puede ser mortal (entre 3% y 10%). 
Eflornitina es una molécula menos tóxica que el melarsoprol y sólo es eficaz contra TBG.

Hace nada ha sido aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos el fexinidazol, el primer tratamiento exclusivamente oral para la enfermedad del sueño:

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