miércoles, 13 de febrero de 2019

Síndrome respiratorio de Oriente Medio

Una de las enfermedades declaradas prioritarias por la OMS por su capacidad para producir una pandemia es el MERS-CoV (Middle East Respiratory Syndrome Coronavirus), un Coronavirus del género Betacoronavirus muy parecido al SARS.


Fue aislado e identificado por primera vez en Arabia Saudí en septiembre de 2012 en un paciente de 60 años que murió de una neumonía grave y un fallo mutiorgánico. Desde entonces, y según la OMS, 27 países han informado casos producidos por el MERS-CoV.



Se han notificado 2144 casos identificados por laboratorios (a través de PCR con transcriptasa inversa) producidos por este virus. 750 de estos casos acabaron en muerte. Aún así, no se conoce con total exactitud la epidemiología, habiendo casos asintomáticos no diagnosticados.

La mayor parte de los casos diagnosticados como se ve en el gráfico anterior corresponden a países de Oriente Medio y muy poquitos son de fuera. A los Coronavirus se les llama así porque tienen una envoltura con proteínas que se proyecta al exterior con forma de corona.

La mayor parte de los coronavirus humanos provocan síntomas leves y se encuentran asociados a los resfriados comunes. Sin embargo, hay dos que han sido identificados como potencialmente patógenos: el síndrome respiratorio agudo grave (SARS en inglés) y el MERS-CoV.
Desde 2004 no se ha notificado ningún caso por SARS en el mundo, quedando solamente el MERS-CoV. El MERS-CoV ha sido aislado de los dromedarios, por lo que el origen de la infección es muy probable que sean estos animales. También ha sido aislado en algunos tipos de murciélagos.


El receptor celular específico de este virus es la DPP-4 (dipeptil peptidasa 4) que se encuentra en numerosas células de los pulmones, riñones y del tracto gastrointestinal, lo que explicaría en parte el fallo multiorgánico que se produce en los casos más severos.

Un 60% de los afectados son hombres, con un 30% de mortalidad asociada. Los síntomas más frecuentes en este tipo de infección son: tos, fiebre y dificultad de la respiración, aunque pueden abarcar un rango muy amplio de síntomas: cefaleas, mialgias, vómitos, diarrea...etc.
Según se va complicando va produciendo neumonía, dificultad para respirar, afectación multiorgánica y muerte. El MERS-CoV se transmite por contacto directo, probablemente a través de las pequeñas gotas de saliva que emitimos al respirar y hablar.Si bien la mayoría de los casos humanos de MERS se han atribuido a la transmisión de persona a persona en entornos sanitarios, los dromedarios son un importante reservorio de MERS-CoV y una fuente animal de infección humana. Hay que tener cuidado con sus secreciones nasales. 

No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo al atender a un paciente sin la debida protección. Ha habido brotes asociados a la atención sanitaria en varios países.
No hay tratamiento ni vacuna para este virus, lo único que se tratan son los síntomas y la dificultad respiratoria. Está claro que nos enfrentamos a un virus emergente, y que como el 80% de los nuevos virus emergentes proceden de animales que saltan esporádicamente al hombre.

Y hasta aquí el hilo,espero que os haya gustado y ¡hasta la próxima!

No hay comentarios:

Publicar un comentario